Cae el primer «pez gordo» de la era 4T: Guadalupe Taddei formaliza su renuncia al INE tras investigación de la ASF por presunta corrupción
26 de octubre de 2026
Nacional
El tablero político mexicano sufrió un sacudón histórico este lunes. Guadalupe Taddei Zavala dejó oficialmente de ser la consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), convirtiéndose en la primera figura de peso en el aparato institucional en dimitir en medio de serios cuestionamientos por corrupción y opacidad.
Aunque en su discurso de salida atribuyó su retiro a que «las personas cumplen ciclos», la presión que provocó el colapso de su gestión se gestó semanas atrás tras revelaciones sobre un presunto entramado de adjudicaciones irregulares en el arbitrio electoral.
Las «tres boletas» que acorralaron a Taddei
La caída de la funcionaria que llegó al cargo en abril de 2023 —mediante un insólito sorteo por tómbola en la Cámara de Diputados— no responde a un desgaste común, sino a tres frentes críticos:
- Investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF): La fiscalización de oficio sobre la asignación de licitaciones dentro del organismo arrojó sospechas sobre un manejo indebido de recursos públicos.
- Los contratos de José Alfredo Hernández Casillas: Revelaciones periodísticas exhibieron los vínculos del instituto con Hernández Casillas, un personaje cercano a la familia de Taddei, cuyo entramado no solo cobró como presunto chofer asignado a la presidencia con sueldo de alto mando, sino que mantenía convenios en al menos 14 Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE).
- El caso Corporativo Zag: La compra de insumos electorales a la empresa de materiales cuyo apoderado legal registrado figuraba como chófer dentro de la nómina del propio instituto.
Silencio interno y reacción en Palacio Nacional
Incluso dentro del seno del Consejo General del INE, la decisión sorprendió por la falta de transparencia con la que se manejó. Horas antes del anuncio formal, en reuniones privadas con otros consejeros, Taddei negó rotundamente intenciones de renuncia, argumentando que se trataba únicamente de «un ataque político». Al día siguiente, la notificación formal llegó a la Cámara de Diputados.
Desde la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la dimisión señalando que «tomó una buena decisión» al alejarse del cargo para permitir que se desahoguen las auditorías correspondientes, subrayando que no se deben permitir lujos, abusos ni sombra de corrupción en las instituciones. Por su parte, en San Lázaro, la Junta de Coordinación Política encabezada por Ricardo Monreal confirmó la recepción de la renuncia y advirtió que la salida del cargo no exime a Taddei de responder ante posibles responsabilidades administrativas o penales derivado de las investigaciones en curso.
La salida de Taddei deja a un INE golpeado en su credibilidad y atraviesa una crisis de conducción sin precedentes recientes, abriendo la carrera legislativa para nombrar una presidencia provisional mientras la Cámara de Diputados reúne la mayoría calificada para designar a quien asumirá las riendas del árbitro electoral rumbo a los comicios de 2027.




