3.5 millones de niños atrapados en el trabajo infantil en México: La radiografía de una infancia robada
22 de octubre de 2026
Nacional
El trabajo infantil en México ha dejado de ser un síntoma marginal para convertirse en una falla estructural del desarrollo nacional. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) del INEGI, en el país existen 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años que realizan actividades laborales o quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas. La cifra equivale al 12.6 % de la población total en ese rango de edad.
Más allá del dato frío, la estadística refleja una brecha social alarmante. El problema golpea con mayor saña a la población vulnerable: entre los menores indígenas, la tasa de trabajo infantil se dispara al 24.9 %, mientras que en las áreas rurales alcanza un 15.7 %, casi el doble de lo registrado en las zonas urbanas (8.4 %). Asimismo, la geografía de la precariedad coloca a Guerrero (22.6 %), Oaxaca (20.9 %) y Chiapas (20.3 %) a la cabeza de las entidades con mayor incidencia de menores ocupados.
El impacto sobre la educación es devastador. Mientras que solo el 9.9 % de los menores que asisten a la escuela realizan algún tipo de trabajo, la cifra se eleva drásticamente al 48.4 % entre quienes han tenido que abandonar las aulas. Además, el 83.3 % de los hogares con menores trabajadores reportaron haber enfrentado impactos económicos graves en los últimos tres años, como la pérdida de ingresos o el encarecimiento de la canasta básica.
Estas condiciones dejan al descubierto que el trabajo infantil no es una decisión familiar voluntaria, sino una estrategia de supervivencia económica frente al estancamiento de los salarios y la falta de cobertura social.




