Otra vez terremoto, ahora en Colombia
10 de agosto de 2026
Internacional
Apenas unas jornadas después de que el abogado y político de derecha Abelardo de la Espriella asumiera formalmente la presidencia de Colombia, la naturaleza ha decidido sacudir al país de la manera más implacable. Un poderoso movimiento telúrico de magnitud 7.4 ha estremecido el territorio nacional, dejando un panorama desolador de infraestructura colapsada y luto en diversas regiones.
Este fenómeno ha polarizado de inmediato el debate público en una nación ya marcada por profundas divisiones políticas. Por un lado, los sectores opositores al nuevo mandatario interpretan la tragedia telúrica como un ominoso presagio, un mal augurio sobre el rumbo que tomará la administración bajo el liderazgo del recién juramentado jefe de Estado. En la otra orilla, los simpatizantes de De la Espriella desestiman las lecturas agoreras y reinterpretan el sismo con una narrativa simbólica, asegurando que la tierra misma se estremece para celebrar el inicio de una nueva época de transformación para los colombianos.
Sin embargo, más allá de las especulaciones místicas, los discursos polarizados y la retórica política, la cruda realidad se impone sin piedad. Lo único indiscutible y doloroso es que este sismo de gran magnitud ya ha cobrado numerosas vidas humanas y ha sembrado destrucción en comunidades vulnerables, recordando que las tragedias naturales no entienden de ideologías ni de alternancias en el poder.




