Adiós a la «ciudad de los baches»: Armenta va por 28 mil calles renovadas en Puebla este año
Martes, 1 de septiembre de 2026
República
La pesadilla de esquivar cráteres en el pavimento parece tener fecha de caducidad en territorio poblano. Con una apuesta agresiva que moviliza 13 trenes de pavimentación y una meta sexenal que roza lo titánico, la administración de Alejandro Armenta Mier puso en marcha una estrategia de infraestructura que busca transformar radicalmente la movilidad urbana y rural del estado. La promesa oficial es contundente: pasar de la inercia del abandono a la recuperación total de la red vial, comenzando con un hito de 28 mil calles intervenidas tan solo en este 2026.
El diagnóstico: Una red colapsada y la urgencia de rescatar la movilidad
Puebla no es una entidad cualquiera; su vasto territorio y su posición estratégica exigen arterias viales eficientes. Con una red que comprende 4 mil 500 kilómetros de carreteras estatales, el rezago histórico en materia de baches y pavimentación deteriorada se había convertido en el pan de cada día para automovilistas, peatones y transportistas.
El plan de intervención no se limita a un parche temporal o a una medida superficial con fines estéticos. La estrategia contempla una distribución focalizada: de las 28 mil calles proyectadas para este año, 13 mil se concentrarán en la capital poblana y 15 mil atenderán las demandas urgentes del interior del estado. Detrás de esta logística opera un esquema de optimización de recursos financieros y materiales, destacando la reutilización del asfalto fresado en vialidades secundarias para maximizar cada peso del erario público.
Radiografía de una obra clave: La intervención en San Sebastián de Aparicio
El discurso oficial se tradujo en acciones concretas con la supervisión de los trabajos en la Avenida Alfredo Toxqui, ubicada en la junta auxiliar de San Sebastián de Aparicio. Esta vía, que conecta zonas de alta densidad poblacional como Los Cerritos, Infonavit San Aparicio, Tres de Mayo, Nueva San Salvador y México 83, acumulaba una década de deterioro severo que derivaba constantemente en accidentes viales y daños a vehículos.
De acuerdo con el secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, los trabajos en esta avenida abarcan:
- 3.21 kilómetros de pavimentación asfáltica.
- 29 mil 178.90 metros cuadrados de fresado de carpeta deteriorada.
- Mil 940.40 metros cúbicos de nueva carpeta asfáltica de cinco centímetros de espesor.
- Señalamiento horizontal y obras complementarias de seguridad vial.
El impacto social de esta sola intervención impacta de manera directa a 33 mil 146 habitantes y beneficia indirectamente a más de 54 mil personas de la región norte de la capital, incluyendo la conectividad hacia municipios vecinos como San Pablo del Monte y comunidades como San Miguel Canoa. Voces vecinales como la de Adaena Pérez Morales y Carmen Sánchez recalcaron el contraste de una década de olvido frente a una obra que califican como indispensable para frenar la siniestralidad en la zona.
Análisis político y financiero: ¿La meta de 150 mil calles es sostenible?
Desde una perspectiva crítica, el reto que enfrenta el gobierno estatal no es menor. La promesa de alcanzar 150 mil calles renovadas hacia el año 2030 requiere una disciplina presupuestal férrea y una fiscalización transparente de los 13 trenes de pavimento operativos.
El diseño gubernamental plantea un calendario de tres fases:
- 2026: Atención masiva de 28 mil calles en capital y municipios.
- 2027: Enfoque en calles primarias conectoras de colonias.
- 2028-2030: Mantenimiento integral con la meta sexenal cumplida.
La viabilidad de este proyecto dependerá críticamente de la calidad de los materiales y de la resistencia de las capas asfálticas frente al temporal de lluvias y el tráfico pesado del transporte público. Si el gobierno logra blindar estas obras contra la corrupción y la simulación técnica que históricamente han plagado los contratos de bacheo en México, el eslogan de «qué chula es Puebla» dejará atrás la retórica publicitaria para convertirse en un cambio tangible en la calidad de vida de los poblanos.




