Clara Brugada rinde cuentas: inversión récord del 55% y los retos pendientes que la oposición prefiere callar
Lunes, 5 de octubre de 2026
CDMX
Desde el Auditorio Nacional, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, presentó su segundo informe de gobierno, un ejercicio de rendición de cuentas que dejó cifras contundentes, pero también lecturas políticas inevitables para el futuro de la capital. Con el sello analítico que caracteriza a este espacio, es momento de desmenuzar qué hay detrás de los números alegres y las promesas de continuidad.
El dato más fuerte que arrojó la presentación es el incremento del 55% en la inversión pública en comparación con el periodo anterior, respaldado por un repunte del 21% en los ingresos propios de la CDMX, especialmente por recaudación local como el predial. Lejos del discurso triunfalista tradicional, esto demuestra que la capital mantiene un músculo financiero sólido a pesar de las presiones económicas nacionales. Además, se presumió la creación de 150 mil empleos formales y una captación de inversiones cercana a los 300 mil millones de pesos, cifras que buscan calmar las críticas sobre el estancamiento económico post-pandemia y post-mundial.
En materia de seguridad y movilidad, la administración sacó pecho al reportar mínimos históricos en homicidios durante los últimos meses y una reducción del 24% en delitos de alto impacto, sumado a los millonarios recursos inyectados en la modernización del Metro —con la intervención en la Línea 3 a la vuelta de la esquina— y la expansión de las polémicas y celebradas «Utopías», un modelo social que incluso ya comenzó a exportarse a nivel internacional.
Sin embargo, el informe no estuvo exento de claroscuros ni de mensajes de alto voltaje político. Brugada aprovechó el reflector para cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum, lanzando una advertencia clara frente a cualquier intento de intervención extranjera bajo la consigna de que «México no es traspatio de nadie».
A nivel local, mientras el gobierno presume una caída del 48% en feminicidios y una mayor cobertura en programas sociales que alcanzarán a 2.6 millones de personas, los ciudadanos en las calles siguen exigiendo respuestas firmes ante la crisis inmobiliaria, el encarecimiento de las rentas y los problemas cotidianos de suministro y tráfico. El segundo año de Brugada consolida un estilo de gobernar enfocado en la infraestructura comunitaria, pero la prueba de fuego real será demostrar que el crecimiento de la capital se traduce de manera equitativa en el bolsillo de todas las familias chilangas.




