¡La UNAM en el ojo del huracán!
28 de julio de 2026
Nacional
Lo que en su momento se vendió como un salto vanguardista hacia la modernidad digital terminó convirtiéndose en la peor pesadilla institucional para la Máxima Casa de Estudios y en un duro golpe a su credibilidad.
La decisión de implementar el examen de admisión a nivel licenciatura de forma remota, directamente desde los domicilios de los aspirantes, abrió la puerta a una vulnerabilidad monumental. En lugar de garantizar equidad, la prueba digital se transformó en el epicentro de un escándalo mayúsculo en redes sociales, donde diversos oportunistas utilizaron herramientas tecnológicas e inteligencia artificial para comercializar —a cambio de sumas módicas y otras sumamente elevadas— la promesa infame de asegurar un lugar garantizado en la universidad.
El fraude, expuesto a la luz pública mediante filtraciones y denuncias en plataformas digitales, escaló de manera vertiginosa: pasó de las críticas en internet a la mesa de las autoridades universitarias, llegó a la conferencia matutina de la presidenta de la República y hoy amenaza con consolidarse como un delito federal de alto impacto que atraerá la intervención directa de la Fiscalía General de la República. La búsqueda de innovación sin controles férreos dejó expuestas las costuras de un sistema que subestimó la corrupción tecnológica.




